A 70 años de la cruel matanza de Babi Yar, en Ucrania

12/Oct/2011

Aurora

A 70 años de la cruel matanza de Babi Yar, en Ucrania

11/10/2011 MUNDO JUDÍO
El Gobierno y pueblo de Israel recuerdan las atrocidades El Ministerio de Diplomacia Pública y Asuntos de la Diáspora conmemoró 70 años del asesinato de los judíos en Ucrania, incluidas las matanzas de Babi Yar y áreas adyacentes.
El evento conmemorativo oficial tuvo lugar en Yad Vashem, al que asistieron el ministro Iuli Edelstein, el titular de Cultura de Ucrania Mykhailo Kulynyak, altos funcionarios, inmigrantes de Ucrania y sobrevivientes.
Asimismo, se tocó un “Réquiem por Babi Yar”’, concierto conmemorativo (por la Orquesta de Raanana Symphonette, el coro de Ucrania Dumka y la Orquesta Sinfónica Nacional de Ucrania) en el Teatro Jerusalén, en presencia del presidenteShimon Peres, y los ministros Kulynyak y Edelstein.
El barranco cerca de Kiev
Babi Yar es el nombre de un barranco en las afueras de la ciudad de Kiev en el que los nazis perpetraron una gran matanza de judíos y de otros civiles durante la Segunda Guerra Mundial.
El 22 de junio de 1941 las tropas de la Alemania nazi y sus aliados invadieron por sorpresa la Unión Soviética en la denominada Operación Barbarroja. A medida que los ejércitos alemanes iban capturando territorio, se desplegaban en él unas unidades especiales (Einsatzgruppen) formadas principalmente por las SS, cuya misión era “la aniquilación de los judíos, los gitanos y los comisarios políticos”.
El número de asesinatos de judíos y gitanos se fue incrementando rápidamente a lo largo del verano de 1941, perpetrándose matanzas cada vez más masivas.
Los ejércitos alemanes cercaron Kiev el 16 de septiembre de 1941 y tomaron la ciudad el 19. Cinco días más tarde unas violentas explosiones destruyeron el Hotel Continental, en el que se había instalado el cuartel general alemán, y otros edificios céntricos, matando a varios cientos de alemanes. En represalia los comandantes alemanes (tanto de la Wehrmacht como de las SS) decidieron el día 26 ejecutar a “al menos 50.000 judíos” de la ciudad. El 28 de septiembre el Ejército alemán colocó avisos por toda la ciudad que decían: “Todos los judíos que viven en la ciudad de Kiev y en su vecindad deben presentarse a las 8 de la mañana del día 29 de septiembre de 1941, en la esquina de las calles Melnikovsky y Dokhturov (cerca del cementerio). Deben tomar con ellos sus documentos, dinero, objetos de valor, así como ropas, ropa interior, etc. Cualquier judío que no acate esta instrucción será ejecutado”.
Obedecieron la orden unas 30.000 personas, hombres, mujeres y niños, pensando que serían deportadas en tren a alguna otra ciudad. En vez de esto, fueron conducidos a pie en fila por los soldados a las afueras de la ciudad, a una depresión llamada el barranco de Babi Yar, sitio que había sido escogido previamente porque permitiría ocultar una gran masa de cadáveres. El responsable de la operación era el standartenführer de las SS Paul Blobel, jefe del Sonderkommando 4a del Einsatzgruppe C.
Par la matanza, los judíos fueron encaminados a zonas donde se les obligaba a abandonar su equipaje y sus ropas. Una vez desnudos, unos policías ucranianos los dirigían al borde del barranco, donde se les ordenaba tumbarse boca abajo. Allí les disparaban con pistolas y metralletas. Cuando los judíos que venían detrás descubrieron los cadáveres se desató el pánico, muchos se pusieron a gritar, pero era demasiado tarde para escapar. Las nuevas víctimas tenían que tumbarse encima de los cadáveres frescos para ser asesinados a su vez.
Según lo descrito por un superviviente: “No se podía escapar. Los golpes eran brutales, la sangre fluía inmediatamente, de las cabezas, partes posteriores y hombros, a la izquierda y a la derecha. No se podía escapar o huir. Los soldados gritaban: “Schnell, schnell” (“Rápido, rápido”) y reían divertidos, como si miraran un circo actuar: Incluso habían encontrado la manera de golpear con mayor dureza en los lugares más vulnerables, las costillas, el vientre y la ingle”.
Según el informe del Sonderkommando 4a, 33.771 judíos fueron asesinados en Babi Yar entre el día 29 de septiembre y el 30 de septiembre de 1941. La masacre estuvo a cargo del Einsatzgruppen C, apoyado por los miembros de un batallón Waffen-SS y de las unidades de la Policía Auxiliar ucraniana. La participación de colaboradores ucranianos en estos acontecimientos está documentada y probada, y no deja de ser una cuestión de discusión pública dolorosa en Ucrania. Posteriormente fueron asesinadas en el mismo lugar unas 60.000 personas más, incluyendo gitanos y comisarios políticos del NKVD.
En 1943, cuando las tropas soviéticas estaban empezando a recuperar Ucrania, los alemanes organizaron una unidad especial denominada “Sonderkommando 1005”’, dirigida también por Blobel, para desenterrar los cadáveres de los judíos y quemarlos para no dejar rastros. Sin embargo el trabajo ocultó sólo parcialmente el crimen, que fue probado después de finalizada la guerra.
Precisamente después de la guerra, entre los años 1946 y 1947 tuvo lugar el juicio contra los comandantes de los Einsatzgruppen, proceso en el que Blobel fue juzgado y condenado a muerte. Tras varias peticiones infructuosas de clemencia, fue ejecutado en la horca el 7 de junio de 1951.
La masacre de judíos en Babi Yar inspiró un poema escrito por un poeta ruso, Yevgueni Yevtushenko, que fue fijado en la música por Dmitri Shostakóvich en su Sinfonía Nº13.
Babi Yar es también el título de una película ucraniana que retrata la masacre, basada en la novela de Anatoly Kuznetsov.